El ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) permite a la empresa suspender temporalmente los contratos o reducir la jornada de sus trabajadores por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, o por fuerza mayor. Durante ese tiempo, el trabajador puede cobrar la prestación por desempleo.
¿Cobro el paro durante el ERTE?
Sí, pero no es el salario de la empresa: es la prestación contributiva por desempleo del SEPE. La empresa deja de pagar el salario (o la parte proporcional en reducción de jornada) y el SEPE abona la prestación correspondiente.
La cuantía se calcula igual que el paro normal: 70 % de la base reguladora los primeros 6 meses y 60 % desde el séptimo. Usa nuestra calculadora de prestación por desempleo para estimar el importe.
¿El ERTE consume días de paro?
Sí, con una excepción importante: los ERTEs por causas de fuerza mayor (como fue el caso durante el COVID-19, bajo normativa especial) podían no consumir prestación. En condiciones normales, cada día de ERTE consume un día de prestación.
¿Qué pasa cuando termina el ERTE?
Si al terminar el ERTE la empresa te despide, tienes derecho a la prestación por desempleo con los días cotizados que no hayas consumido durante el ERTE. Si ya agotaste la prestación durante el ERTE y te despiden sin haber cotizado días nuevos, puedes acceder al subsidio por desempleo si cumples los requisitos.
Cotización durante el ERTE
Durante el ERTE por fuerza mayor, la empresa estaba exonerada de cotizar (o lo hacía parcialmente). En ERTEs ordinarios, la empresa sigue cotizando por los trabajadores. Esto afecta a futuras prestaciones, pensiones y cómputo de antigüedad.
