Salvador Madrid Fernandez

Ejerciendo la abogacía de forma libre e independiente, sin aspiraciones de riquezas.. persiguiendo un mundo mejor.

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La objetividad jurídica es una exigencia que casa mal con los apasionamientos, y si la mediación es una pasión.. hace mala compañía con las puñetas de lo jurídico. Lo preocupante  para algunos es que un o una Ilmo o Ilma.  Señoría se apasione con los postulados de la mediación,  mientras viste su  togado y  traslade a sus resoluciones esa querencia.

La mediación es voluntad,  y el conocimiento hacia la misma sí puede ser empujado u obligado, al menos  que se  escuche que existe una señora llamada  mediación,  amable  presta a ayudar.

Cada cual debe aceptar su cometido, y la justicia, esa de las leyes, a las que están obligados los que deben hacerla cumplir, deben acatarla, a veces incluso cuando perciben que es injusta, y entonces retuercen la norma, buscando una interpretación que se ajuste a la igualdad, a la equidad, a la justicia de la razón.

El Juez debe permanecer en sus estrados y con la norma como báculo.
A veces, el legislador es ciego o tuerto, o miope.. por no decir ignorante o lo peor, interesado.. y tienen que ser otros de fuera, (incluso de las Comunidades esas  Europeas..) los que vengan a corregir los desvaríos de los códigos. Mientras tanto, los togados de la judicatura solo pueden aplicar la  ley  vigente, aunque la misma  sea torpe,  y  se tenga que buscar entre la reinterpretación   de la norma, resquicios de verdadera justicia.

El Juez tutelante de justicias normadas no debe convertirse en un mediador amigable, o se es una cosa u otra, cada cual tiene sus cometidos. Por ello, cuando se litiga, y hasta donde se litigue, es el Juez el que impone su criterio, el que dicta las normas de procedimientos conforme a ley. Y si las partes suspenden su litigio, deben ser ellas, de forma autónoma, las que se auxilien de terceros imparciales, flexibles, y sin corsés procesales. Tutelar a la tutela supone salvaguardar la pureza de la función jurisdiccional.

Otras cosas son otras cosas..y cada cual y cada cosa tiene sus momentos.

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